Un día corriendo por el pinar con un buen amigo le iba
comentando la poca energía que me quedaba desde que nació El bicho y él me explico
su teoría del por qué, menos mal que él hablaba y yo escuchaba, pues así me
dejaba llevar mejor el ritmo de carrera.
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CON LA TABLA DOMINADAS |
Según su teoría cuando estás solo toda tu energía es para ti,
egoistamente no la compartes con nadie y la gastas como quieres. Cuando te echas
novia entonces la energía la divides por dos, lo que dejas para ti y lo que
tienes que emplear para con tu chica. Ahora bien, si además decidís tener un
bicho entre los dos, esa energía se divide en tres, uf, cada vez te queda menos
energía para ti, mucha menos . Mientras que en cada zancada jadeaba mas, bajé
el ritmo disimuladamente aprovechando el ensimismamiento con que
Pequeñin me
explicaba su teoría.
Eso paso hace casi diez meses, diez meses en los que llegó un
momento en que un tanto pesimista pensé que dicha energía no se dividía en tres,
sino que se iba reduciendo exponencialmente cada día que pasaba. Diez meses en los
que he aprendido que aunque tengas mucha menos fuerza, y encima, cosas de la
edad, tardas mas en recuperar, puedes cogerla y canalizarla por completo en lo
que mas quieras hacer, por ejemplo… escalar ¿y cómo? pues empleando la energía
que te queda con el convencimiento de que lo que hay detrás, Mamá, mi hija, te
empujan a llegar donde quieras con mucha mas energía de la que crees tener, y es
entonces cuando la energía que te queda se transforma en la que repartiste y la
que además fluye en ellas por si mismas y que no sabes por qué extraña razón
vuelven a ti. Haciendo balance… tienes todo el poder en tus manos para eso que
deseas, liberando cuando salgo a escalar un potencial desconocido que te jalea
y te empuja a subir, a seguir escalando y donde antes decías… “uf que pequeño es
esto” ahora lo agarras con el convencimiento de que nada ni nadie te puede
arrancar de esa regleta y menos la gravedad a la que intentas engañar a cada
momento haciendo que se despiste y se olvide de ti.
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KALA SIGUE VINIENDO |
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COMER, COMER... |
A veces pienso que esto de las energías no tiene nada
que ver con la teoría del Pequeñin, a veces que se entremezclan las teorías, que
nacen energías nuevas cuando cambian las circunstancias o simplemente aparecen,
sobre todo en esos momentos en los que te pilla falto de pilas apretando el culo
y es entonces cuando un tsunami de emociones destapa esa Caja de Pandora de la
que escapan todos los vientos de los que bebes día a día para poder seguir
haciendo lo que nos gusta, escalar y salir al monte.Y esta teoría enrevesada es
la que hemos llevado a la practica este finde, que ya iba siendo hora de probar
a ver que tal se maneja la pequeñaja durmiendo en la furgo.
Decidimos donde ir, estaba claro, a Salamanca, donde nos
sentimos como en casa. Que además si vemos que no funciona cogemos el montante y
para casa. Pero las cosas no han podido salir mejor, la niña se ha adaptado
perfectamente a la vida de la furgoneta y encima hemos escalado… ¿qué si hemos
escalado?, madre mía.
Salimos programando el viaje para que vaya dormida, que
lleguemos a La Dehesa y la podamos dar de comer antes de subir a los bloques.
Dicho y hecho, llegar, comer y a los bloques.
Subimos con la furgo hasta donde se puede dejar cerca de los
bloques. Cuando llegas al área recreativa de La Dehesa tiramos hacia arriba
hasta la verja que hay que abrir, pasar y volver a cerrar, para subir hasta
encontrarnos la curva mas pronunciada donde dejamos la furgona.
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PA AHI QUE VAMOS |
Nos preparamos para no demorarnos mucho pues entre unas cosas y
otra solo escalaremos por la tarde ya, así que
El bicho a la mochila, los 12 kilos
de crashpad al hombro como si fuese la bolsa de la compra y Mery con la
mochila. ¿Un bocadillo? yo no, con picar un poco me vale, pero Mery se lo pone
y se lo come subiendo por la pradera ya amarillenta que da a las bloques del
sector Peña Gorda, mientras un cortejo de saltamontes nos acompaña apareciendo y
desapareciendo como los delfines en un mar de paja.Voy encendido.
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EL PEQUEÑIN |
Llegamos a los bloques, de frente encontramos un bloque alto que se deja leer “cuida la montaña” con spray en la
roca, extraña forma de apelar a ese lema. Aquí hay buena sombra y nos quedamos.
Caliento un poco entre tontería y tontería de las chicas y empiezo por unos
bloques que hay a derechas e izquierdas de ese gran bloque. Después de entonar
un poco las articulaciones, me llaman especialmente la atención dos bloques, El mensajero 7a, que le indica de sentado saliendo recto desde un invertido y que
casi no soy capaz de levantarme, je je, ni me meneo, que mal se me han dado
siempre los invertidos. Pero el otro tiene muy buena pinta, de los que me gustan
a mi, travesía hacia la izquierda entre planos, romos y alguna regleta, lo
pruebo, me siento en el suelo y doy los primero pasos. Parece que estoy sobre
hielo pues mis pies no quieren responder a las ordenes que les doy de pegarse a la
roca y resbalan continuamente. Esta muy sucio me digo en silencio para que Mery no piense que soy un cagao como dice Michelangelo. Me vuelvo a levantar y me
caído, me levanto y me caigo, y otra vez, y una mas, pero es de esas tardes que
apelo al espíritu luchador que tantas veces nos ha enseñado a batallar Mr Pompiere,
así que me caigo y me vuelvo a levantar. Unas veces caigo en el crahspad y
otras, las que mas fuera, pues Mery esta dividiendo energías a ver si duerme a El bicho. De tantas veces llega un momento en que no puedo mas y como retirándome
para luego coger carrerilla, me voy a buscar otros bloques como disimulando,
como cuando Kala no quiere subir a la furgoneta y voy silbando por detrás
para cogerla, igual, ¡ya te pillare! me digo y me voy a probar bloques que
están un poco mas arriba,mas asequibles también, por eso de coger confianza.
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LA LAJA |
Probamos La laja, travesía de cuarto que va por una laja fácil de localizar,
hacemos otro bloque que hay cerca y nos acercamos a probar unos sextos que
también hay cerca, Espolon molon, Quebrantahuesos y Fisura del labio, donde paso
un poco de miedito pues no hay nadie que me proteja y en
Quebrantahuesos,
después de hacer lo difícil me tiro a la colcho por miedo a que suceda lo que
vaticina su nombre.
Después de descansar volvemos a darle algún pegue de la que
bajo a Mensaje en una botella, pero sigue sin salir, llego cansado a hacer el
paso de medio mantel de la salida y con las mismas se lo digo a la cara: mañana
vuelvo solo para reventarlo, tu espera aquí.
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LA GRAN EVASION |
Como no quedaban fuerzas para mas
aprovechamos lo que quedaba de luz para buscar las otras dos zonas. Anduvimos
saltando vallas de piedras con
El bicho a cuestas y pasando alambradas de
espinos, me acorde de la película "La gran evasion", solo hay que ver la cara de
El bicho , todavía no confía mucho en su padre.
Logramos encontrar un bloque
característico gracias a un video de la zona colgado por
El Cuco y apuntamos la
matricula, hemos encontrado el sector
Mantra.
Bajamos al camping de El Guijo de Avila donde nos
tomamos unas cuantas cañas con los viejos compañeros de trabajo y de ahí a cenar
y a la cama. La primer noche de los tres en la furgo, que sensación mas buena,
con
El bicho en medio había espacio suficiente y además el único que roncaba era
yo, ni Michelangelo ni Donatello.
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ENTORNO |

A la mañana siguiente a las siete ya estábamos despiertos.
Bajamos a desayunar al camping dando un paseo y ya solo estaba
pensando en los deberes del día anterior, que no fueron muchos pero si de
calidad. Montamos en la furgo y otra vez para arriba, esta vez mas rápido, esta
vez mas concentrado esta vez ni la cuesta, ni el peso del crashpad, ni el de
El bicho me hizo demorarme hasta alcanzar la sombra mas cercana al bloque y como los felinos
agazapados en la sabana esperé a que terminase por darle la sombra del todo. Vale, fue mas
que había que dar de comer a la de siempre y cambiar el pañal.
Caliento en el 6a de al lado, Entorno, pero miro de reojo al
bloque estrella del fin de semana, así que le doy un peque y otra vez al final
me caigo. No me lo pienso dos veces y esta vez si, perreando la salida lo
consigo entre vítores de Mama y
El bicho, las energías se han juntado, hemos
vencido a la gravedad y nos damos cuenta que todo sigue en su sitio, que no es
tan grave ser PAPA, solo ha sido cuestión de tiempo y encontrar esa nueva
energía.
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MENSAJE EN UNA BOTELLA |
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EL BICHO TAMBIEN LO PROBO |
Con el calentamiento del encadene bajamos hasta el sector
Mantra Y probamos Bomber 6c y Mantra 7a, los dos con la misma salida que no me
atrevo a hacer yo solo, me arranco “un poquino” como dicen por aquí, pero no
encuentro la valentía que da alguna colcho mas y algún que otro portero.
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BLOQUE MANTRA |
Si que probamos las placas de por detrás y algún que otro
bloque del mismo bolo. También dos fisuras sencillas en un bloque que da la
bienvenida al sector y a nosotros la despedida,
Fisura fina y
Somos escombro sin
percatarnos de que en ese bloque hay alguna otra cosa maja pero ya en la mente
que
El bicho se estaba durmiendo en brazos de Mama y eso es potencialmente
aprovechable para tener un buen viaje de vuelta, deseando poder contar todas las
aventuras de dos días intensos e inolvidables. Llegando a casa soy yo quien
llamo a mis padres,
"mamá, la niña mu bien, ya hemos llegado” y
por dentro doy
las gracias por todas esas veces en las que fueron ellos quienes me sacaron al monte.
GRACIAS…